11 noviembre 2016

Una falseta de mi mísma

Y de repente un día, me percato de que me he convertido en esa persona que de un modo u otro siempre había visto como mi reflejo futuro.
Hoy en medio de uno de mis múltiples pensamientos diarios, me he dicho "La odio, la odio no por quien es, sino porque consiguió alejar de mi a alguien que era la balsa de más importancia en mi vida, quien me había mantenido a flote durante años". hacía mucho tiempo que no había pensado en ello, pero hoy paso por mi mente, ya que me nuevamente me hallo en un momento de derrumbe.
El echo, es que al soltar pensamiento en mi mente tuve que asumir que soy tal y como había sido aquella persona en la que no me quería convertir, alguien que al parecer es incapaz de salir adelante sola, que no puede hacer nada por si misma alguien que siempre iba a acabar necesitando de él para que la rescatase de sus múltiples tropiezos y inmolaciones.

Me siento sumamente... otra persona, ya no soy quien fui ni tan si quiera quien fingía seguir siendo años después, soy mas bien una especie de carcasa andante que sabe que es lo que exactamente tiene que hacer durante cada momento, peor que por el contrario siempre acaba haciendo cualquier otra cosa, cosa nada provechosa.
Lo de ahora mismo sería un ejemplo perfecto de hacer algo que no toca, cuando no toca, en lugar de realizar algo de ese enorme listado de cosas pendientes y sumamente importantes que debería quitarme de encima.

¿Como consigo escaquearme de todo eso? Pues fácil!, bueno... "fácil" en el momento. LA MENTIRA, esa es mi grandísima amiga eterna. Gracias a ella consigo continuar viviendo un día mas en esta carcasa. Lo que hago es mentirme a mi misma constantemente, con cosas sumamente simples como el típico "me tumbo un ratito, pongo la alarma y me levanto a por ello", o con decirme "el lunes empiezo a hacerlo" o también "nada si no fui hoy, mañana me obligaré a ir si o si", si pequeñas estupideces que haceos todos, lo se, peor lo mio ha llegado a un nivel tan extremo que lo utilizo para absolutamente todo. Con lo cual, todo se acumula a una velocidad estrepitosa y en cantidades gigantescas.
El problema empieza a hallarse en el momento en el que me creo mis propias mentiras, mentirme a mi misma es muy fuerte, porque me hiero, me fallo y como consecuencia me autodecepciono. Y si ya cuesta que alguien se sienta orgulloso, si ni si quiera yo me enorgullezco de mi ¿que me queda?
Y obviamente, si me miento y me creo mis mentiras, miento a todos los que me rodean. Si me pongo a pensar, creo que en este mundo, no existe absolutamente nadie a quien no haya mentido. (Realmente todos mentimos en lo mas mínimo alguna vez, con mentiras piadosas o con mentiras que procuramos realizar para que dejen de ser mentiras).

Como consecuencia de este engaño generalizado ¿que obtengo?. Obtengo una sensación de desprecio hacia mi, un peso constante sobre mi mente, tanto que llega a ser como que acarrease corporalmente. Antes esto no era así por eso iba mas ligera, mas feliz, más la antigua yo. pero a medida que pasa el tiempo apenas logro vislumbrar quien era antaño. al ver vídeos o fotos antiguas, me entra añoranza de ver esa persona que aparece en ellos, de haberla podido conocer y no haber conseguido mantenerla atada a mi. ¿Quien me iba a decir a mi que era posible perderse a uno mismo?

Me siento como esas personas adictas a las drogas, que ya solo saben vivir consumiendo. Que por tanto consumo acaban con sus vidas, pierden mucho y se acaban hallando ya ni siquiera consigo mismos sino con ese ser que han creado. Se que para nada es lo mismo, pero de verdad de verdad, que estoy tan perdida.
Un día hace casi un año me hallé. Volví a sentir que podía respirar y andar sin tanto peso sobre mi, a pesar de la multitud de lágrimas que derramaba diariamente. Es decir, lo solté todo, me lo quité de encima y aunque no conseguí recuperarme, si sentía que podía empezar a avanzar sin tanto peso e igual crear una "nueva yo". Pero de la noche a la mañana no se ni como ni cuando me volví a llenar de equipaje mental pesado. De verdad que no se cuando volví a desviarme de mi camino. De repente un día ya me encontraba otra vez metida en la cama en lugar de estar donde debía estar en ese momento y empezaron otra vez las mentiras. Siento que la cabeza me va a estallar, me entran ganas de tener algo para ayudarla a que explote de una vez y se libere todo lo que esta allí a presión, pero no.

Empiezo a pensar que no soy buena para nada. Soy algo mediocre en todo lo que hago. No soy perfecta en nada en concreto. Y si "nadie es perfecto" pero la gente parece tan perfecta. También me he dado cuenta que es más fácil aparentar ser perfecto que serlo realmente.
Algo que también soy, es una cobarde, porque no se dar la cara ante las cosas sobre las que he mentido.

Seguramente, estoy al 99,98% que nadie leerá esto, ¿porque o para que lo escribo?
Lo escribo porque no tengo nadie a quien no haya mentido para hablar y desahogarme. Porque aunque hayan muchas personas a mi al rededor, no hay absolutamente nadie que soportase oír todo lo que quiero decir, y si lo hubiese por ejemplo mi madre, no oiría, sino que comentaría absolutamente cada una de las cosas que saliese por mi boca, se pondría triste, se enfadaría con ella y conmigo por habérmelo buscado. Se que ella no es la adecuada para contarle mis cosas ni para ayudarme. Se que necesito a alguien, pero aun he encontrado la persona o profesional adecuado.
Y eso es otra cosa que me fastidia, porque me gustaría NO NECESITAR DE NADIE MÁS QUE DE MI MISMA. Pero ya he intentado ser mi persona, no al 100% pero si bastante y no lo he conseguido. ¿Que hago entonces? ¿me sigo hundiendo? ¿me sigo mintiendo? ¿suelto todas las verdades?.

¿Cierro esto y me pongo manos a la obra con todo lo pendiente? Sería lo suyo, pero como he dicho so tan buena metiéndome excusas a mi misma que al final me canso de mi, me creo y me dejo hacer lo que mi YO "quejica/tonta" quiere.

El tiempo pasa muy rápido, y soy una experta en perderlo y no aprovechar ni un segundo de él.

¿Y si hiciese lo que tengo que hacer?

¿Y si me voy a la cama porque ahora no tengo cabeza para nada y ya lo dejo para mañana?

... de vuelta a las andadas.


FIN (ni siquiera lo voy a releer)

15 marzo 2016

Drogas de carne y hueso con brazos, piernas y esas cosas...

Creo que  soy adicta a las personas. Si no las tengo no soy capaz de estar conmigo a solas, es entonces cuando me encierro en mis pensamientos y me ahogo en mis fracasos. A día de hoy no he aprendido a disfrutar de mi compañía, es gracioso y triste, pues nací conmigo y moriré conmigo, nadie más que yo sabe cómo me siento, cómo sufro, cómo disfruto y cómo me enlaberinto en mis múltiples desvaríos.

Es un hecho, que lo primero que debo aprender es a saber estar conmigo misma, entenderme, conocerme, si no logro hacer esto, ¿cómo pretendo intentar entender a los demás?, hasta hace unos días no había pensado en ello, pero hoy creo que es la clave para avanzar.

Me importa mucho lo que el mundo piense de mí, que contemplen mis fracasos, mis sonrisas, mis andares, mis miradas, mis tropiezos (que son muchos) e incluso mis propios pensamientos; me preocupa más de lo necesario lo que opinan de mí. Igual por eso he dejado de ser yo misma fingiendo ser yo, sin serlo.
Es decir, recuerdo que de niña, cuando simplemente veía el día a día como uno nuevo y maravilloso, plagado de sorpresas y nuevas cosas que aprender y explorar, nuevas sensaciones; todo era fácil, sencillo, era vida, mi vida sin importar el resto, ni lo que pensasen (la única persona mi madre). Era yo conmigo misma. Si me reía era porque lo sentía, si lloraba era porque me dolía, si dormía era porque sentía sueño, vaya exactamente en lo que se resume la vida de un bebé.


No sé cuando perdí esa capacidad de estar en sincronización conmigo.

Fue entonces cuando empecé a solaparme a los demás, a no poder vivir sin la aprobación, sin la compañía y sin esas tantas otras cosas que nos aportan las personas, cosas que están muy bien, pero depender de ellas no es nada bueno. Esto me pasó con todos, pero a quienes más me intentaba fusionar era a mis parejas, no sé, igual, buscaba en ellos eso que yo no he conseguido aún, esa especie de independencia que ellos si habían logrado con la entrada a la etapa adulta. Igual pretendía que algo de esa capacidad se me pegase a mí, sin saber que en ellos no se hallaba la solución.

Es cierto que existen personas maravillosas con las que nos topamos a lo largo de la vida, personas que nos aportan multitud de cosas, valores, momentos, sentimientos, aprendizajes, muchísimas cosas, pero no es posible añadir nada de eso a mi base de datos si no tengo justamente dicha base. Si soy una pieza de puzle que no es consciente de su propia forma, ¿cómo voy a ser capaz de saber qué tipo de piezas si puedo encajar conmigo, cuales podré encajar más adelante y cuáles no debería encajar nunca en mí?

¿Qué me ha dado como resultado esta mala praxis? Pues sinceramente, varias cosas y problemas.
La primera y más importante es que me he perdido a mí, me desconozco. Si me veo al espejo no me siento identificada ni con el reflejo de mis ojos. Muchas veces, cuando siento es porque me obligo a sentir lo que se supone que he de sentir. Expreso lo que verdaderamente siento en escasas ocasiones. Esto es algo que me afecta en mí día a día de una forma realmente insoportable.
La segunda cosa, es que me ha impedido disfrutar, contemplar, valorar y querer a las personas que me rodean tal y como se muestran ante mí. He estado más pendiente de sus comportamientos, sin poder ver, que cada uno es una persona individual, con sus características, pensamientos, acciones, que lo que conforma a una persona es la mezcla de todas estas cosas y que lo único que me ha de importar es el equilibrio de todas mis partes no intentar equilibrar esas infinitas características de la otra persona con mis propias e infinitas características. He desaprovechado, perdido y abandonado a varias personas y relaciones.
Una tercera cosa, es que me han herido de forma realmente profunda. Sí, existen personas dañinas o malvadas en el mundo, con alguna me he topado, pero no solo me refiero a esas personas. Al otorgarle a todos aquellos a los que me he solapado, la capacidad de ser esa “pauta”, por llamarlo de alguna forma, una vez las perdía o abandonaba lo que ocurría es que me caía, me perdía y mi vida carecía de sentido alguno. También sería como aquello que se dice “los que más quieres son los que más te pueden hacer sufrir”
Existen una cuarta, quinta, sexta e incluso séptima cosa, pero estas tres son con las que más me he visto perjudicada. Al parecer, el hecho de no hallarme a mi misma me hace estar en un auto boicot perpetuo.

Sí, soy adicta a las personas. Pero esto no descarta que haya habido momentos en mi vida que si he disfrutado de verdad o personas que han conseguido que tenga sentimientos maravillosos.

Como he dicho, creo que la clave está en pasar tiempo conmigo, conocerme, comprenderme y sobretodo quererme. Por ello, he decidido empezar una relación conmigo, al fin y al cabo ¿que soy yo sin mí?

11 febrero 2016

Me quede con las ganas

Me quede con las ganas de darte las buenas noches, sabiendo que al despertar te hallaría con tan solo abrir los ojos, de darte los buenos días con un beso, una sonrisa y un café. Me quede con las ganas de ver cómo se van cumpliendo tus sueños y observar cómo va apareciendo una nueva arruga con cada uno de ellos.
Me quede con las ganas de profundizar en tus pensamientos, tras esa hermosa mirada en la que te ocultabas y de saborear tus labios en medio de tu verborrea, sobre cada guerra o historia que descubrías.
Me quede con las ganas de seguir comiéndome la primera letra de tu nombre, acariciar tu cabello y enredarme en tu perilla más de lo que ya solía.
Me quede con las ganas de susurrarte y gritarte más veces “te amo”, sin importar el motivo o el instante.
Me quede con las ganas de hacerte feliz, de verdad, día a día.
Me quede con las ganas de demostrarte el valor que tenias en mi vida.

Me quedé aquí, en un rincón, intentando ocultarme sin apenas conseguirlo, con más ganas que nadie en el mundo de oír tu último latido junto al mio.



Me quede con las ganas... de decirte que me encantaba oírte cantar.

05 diciembre 2015

Mi Historia

Pasó cuándo y cómo tuvo que pasar. Un día sombrío, soleado para el resto del mundo. Un día cualquiera desde mi punto de vista al despertar. Un día más con angustia y pesar.

Habían sido días y semanas de llanto y tristeza, días de penumbra en mi habitación, sin querer salir, llevaba un berrinche de mil mundos, había cortado con mi novio por aquel entonces por la tontería más grande del mundo; no había querido ponerme unos shorts bajo la minifalda para ir de paseo en bicicleta con él. Y así fue como por querer imponerme decidí acabar con esa relación, acción de la que posteriormente me arrepentí, no pensé solo actué.
Obviamente él no quiso volver conmigo, encontró a otra persona, una chica que al día de hoy, cinco años después, parece seguir haciéndole feliz. Bien por ellos, de verdad, hace ya mucho tiempo puedo decir “me alegro por ambos”.

Pero volvamos al principio de mi narración, a ese día tan sombrío que, sin yo saberlo al despertar, se acabó transformando en el mejor día de mi existencia. Iba a conocer al amor de mi vida.

Fue un veintinueve de agosto por la mañana. Recibí la llamada telefónica de mi mejor amiga, llamaba para insistirme en que fuese a la playa a celebrar el cumpleaños de su hermana. De por si, odio la arena, el mar salado, el sol y no tenía ánimos para absolutamente nada, no había nada que me impulsase a ir, solo la insistencia de mi amiga para que fuese.
Salimos pronto del pueblo, durante el trayecto en coche solo pensaba en lo incómoda que estaba y lo bien que me encontraría acurrucada entre las sábanas de mi cama.

El sol era insoportable para mi piel, sabía que la arena acabaría invadiendo mi toalla como siempre y, que para variar cuando me zambullese, terminaría sintiendo esa sensación y sabor tan feos en mi nariz y boca cuando tragase esa agua salada. Me había mentalizado por completo de cómo iría y acabaría ese dichoso día. Lo que jamás esperé fue que me enamorase a primera vista.

Apenas llegue a nuestra zona de toallas visualice a un chico, cabellos negros y largos, ojos marrones y ojerosos, delgado piel canela, postura descuidada y con chupetones por todo el cuello, vaya un chico sin atractivo alguno con semejante descripción. ¿Qué fue lo que me enamoró de él a simple vista? Si he de rectificar, igual no fue a primera vista pero si a simple vista. Fue su sonrisa, su mirada, su guió. Esos tres ingredientes bastaron para atarme a él durante cuatro “hermorrorosos” años. Me sentí viva.

No entendía como ni porque podía gustarme ese chico. Pero lo acabaría entendiendo con el tiempo.

El verano acababa de empezar, aun existía el ya olvidado Messenger y la red social Facebook se encontraba en pleno auge. Fue por medio de estas redes sociales como fuimos conociéndonos. Charlábamos durante horas, nos pasábamos links de canciones y toda esa larga y simple lista de cosas que se suelen hacer cuando se charla por Internet. Quedamos un par de veces para pasear y platicar. Yo ya estaba enamorada pero aún no lo entendía.

A medida que lo fui conociendo veía que era un chico muy listo y sabio, que parece ser lo mismo pero no lo es. Además, ya correctamente vestidito y sin chupetones, podía contemplar, lo realmente guapo que era. Un chico educado, tímido o introvertido no sabía que era exactamente. Pero lo descubrí la noche en que me declaró sus sentimientos, a los que yo correspondí. Ni tan siquiera era capaz de mirarme a la cara, fue la declaración más tierna e inofensiva del mundo, me llegó al corazón.  Se estaba marchando ya, sin haberme besado aún por primera vez, cuando le recordé que lo hiciese. Aun ahora mientras escribo esto mi corazón palpita estrepitosamente al recordar ese primer beso.

Maravilloso, esplendido, ha nacido el amor, ha nacido, ha nacido, ha nacido… Realmente para que mentirnos, no fue así. Por muy enamorada que estuviese de él yo seguía jodida interiormente, llevaba una racha de suspensos estudiantiles, recuerdos vivos del noviazgo anterior, me hundía cada noche en mi cama entre sollozos y desesperación. A día de hoy, no comprendo porque, si ya había encontrado al compañero de mi vida, continuaba recluyéndome en mis pensamientos negativos y en absurdos recuerdos de un noviazgo pasado. Igual porque fue el primer noviazgo real que tuve o a saber, sí, yo le quise, pero nada en comparación a lo que me estaba haciendo sentir este nuevo chico.

Él lo tuvo difícil, realmente difícil, se lo curró mucho. Se zambulló conmigo en la oscuridad, se ató a mí aún sabiendo que podía ahogarse, si yo decidía continuar sin nadar. Pero aún así lo hizo, se mantuvo firme junto a mí, me abrazó, me beso y me amó con todo su ser. Se entregó a mí en cuerpo y alma, todo para demostrarme, que realmente valía la pena, que saliese de mi penumbra. Tardé demasiado en reaccionar, pero lo consiguió, se convirtió en mi héroe, en mi centro, en lo más importante para mí y así empecé a demostrárselo siempre que podía y como podía. Pero esto tampoco duró mucho.

Me veo obligada a resumir bastante todo el trayecto de estos cuatro “hermorrorosos” años. Nos amamos, nos quisimos, nos odiamos, nos peleamos, no extrañamos, nos fastidiábamos, nos aguantamos, nos insultamos, nos piropeamos, nos mimamos, nos mentimos, le fallé.
Podría decirse que nos pasó casi de todo, como es de esperar en una relación de pareja. Pero también he de admitir que todas la veces que rompimos fue por cabezonería mía, que cada estúpida discusión fue por alguna minucia a la que yo le daba demasiada importancia, cada mal gesto y mirada de despreció fue porque yo me enfadaba y me agobiaba por la más mínima estupidez o manía de él.
Creí no estar hecha para tener una relación, pensé y pensé  que hacer en cada una de esas rupturas, y la respuesta siempre era, que la solución más práctica era, acabar con esa relación. Y así una, dos y más de tres veces lo hice. El problema siempre era el después. No soportaba el dolor que sentía sin él, enfrentarme a la vida sin quien me había mentalizado que iba a ser el compañero de mi vida, era la tortura más grande que me perseguía día a día. Pero como no, una vez más yo seguía siendo una chica muy orgullosa que no quería dar el brazo a torcer. Aunque más de una vez acabé siendo yo la que le suplicaba volver y él tan bondadosamente me recibía con los brazos y corazón abiertos. Siempre me daba una y otra oportunidad, sabía que yo no era más que una cría perdida e indecisa. Y yo sabía que en sus brazos se encontraba mi hogar, por eso acababa volviendo a él.

Bien, volviendo a la actualidad, una vez más me hallo sola, sin él. Le dejé, lo abandoné, pero esta vez como era de esperar, él, se cansó de tanto juego, se agotó de tener que ir tras mí y esperar a que viviese en mi mundo de jerez y risas temporal y luego volviese suplicándole volver. Esta vez, él decidió vivir también en su vida de diversión, empezó a salir como nunca, quedaba cada vez más, y vivía el día a día, todo eso le ayudó a olvidarse de mí, y a conocer a alguien nuevo, como era de esperar. Se volvió a enamorar y yo no dejé de llorar.

He perdido, rectifico, he abandonado al único hombre que he amado en cuerpo y alma.




Hace unas semanas, supe que se siente cuando se te rompe el corazón a pedacitos, es una sensación casi indescriptible. Cuando se te rompe el corazón es como si el aire te faltase, como si te arrancasen algo inarrancable, como si te encontrases en el centro de un folio negro sin nada alrededor, como  si te estrujasen los recuerdos y sueños, y al exprimirlos se destilasen en forma de lágrimas. No sé qué se siente al morir, pero esa noche algo en mí fue asesinado.

Me equivoqué una vez más con él, le fallé una vez más y él simplemente está viviendo su felicidad, disfrutando de una nueva experiencia en el amor, y recibiendo el amor que se merece. Un amor que jamás se comparará al mío, porque sé que es posible que otra chica se lo demuestre más que yo, pero nunca, jamás, ni en esta vida ni en otra, habrá nadie que le ame más de lo que le amo yo.

Igual es la estupidez más grande del mundo, pero si algún día el destino me da otra oportunidad con él, si hace falta pienso tatuarme en la piel “SABES QUE ES ÉL” o algo similar. Pero el destino es cruel y me ha dado un hándicap más, con el que, aunque me topase con esa oportunidad, haría que él me rechazase. Y sería gracioso porque justamente mi intención era evitar eso.

Para acabar con aquí mi incompleta historia, me hallo una vez más en el bucle de la oscuridad, si cabe decir, peor que cinco años atrás, con el corazón roto, con fracasos escolares, amistades abandonadas, líos embarazosos, empleo de incomodidades, secretos inconfesables. No sé qué será de mí, esta vez nadie me va a levantar. Solo sé que lo mejor es dejar de odiar y de arrepentirse, si siento amor por él, ¿Por qué he de enfadarme con él?, o ¿Por qué he de obligarme a dejar de amarlo?, simplemente lo dejo allí que ningún mal me hará, siempre que no me ilusione.


A pesar de todo esto, quiero ante todo agradecer al destino, a ese soleado día, a mi amiga, sobre todo a mi amiga por arrastrarme hasta esa playa ese veintinueve de agosto de dos mil diez. Gracias. Gracias por haberme amado.

07 noviembre 2012

O aprendo a querer espinas O no acepto rosas..


Ayer te mentí. Dije que si pudiese te fabricaría a alguien perfecto, que prefería eso y que me haría feliz. Pues no, lo cierto, es que si pudiese lo que haría es “re-fabricarme” o mejor dicho “repararme-renovarme” no sé encontrar el verbo adecuado. Me quitaría ese “chip”, ese componente en mí que me hace visualizar, tan así, las cosas microscópicas para los ojos y corazones de los demás. Preferiría lograr eso antes que conseguirte un modelo perfecto al cual no tendría posibilidades de imitar para poderte hacer feliz.

Al pensar en a que día debía referirme al principio de escribir me di cuenta de que la palabra que necesaria es “ayer”. Solo hace un día y para mí ha sido como miles. Es increíble. Quizá, sea debido a que he dormido y despertado tantas veces en esas horas que me daba la impresión de que ya había pasado mucho. Pero veo que aparte de para despistarme y no despertar de la pesadilla en l que me encuentro; dormir no sirve de mucho.

No sirve si al despertar en mi habitación y echarte en falta veo nuestra foto a mi cabecero, intento ver la hora y tu foto es el fondo, me niego, cierro los ojos y empiezan los recuerdos. Salir de mi habitación es otra tortura, pues nadie sabe aún nada y aunque no fijo felicidad… siempre alguien te nombre sin saber de mi pesar. ¿Por qué no lo he dicho aún? Quizás porque aún me niego a que esto sea verdad.

Se me dice que no escriba cosas como esta, como si yo también no hubiese formado parte de dicha relación, como si yo por haber acabado de decidir no se me permita sufrir, porque según opiniones “eso era lo que quería”. Pues permitidme decir que tengo mis motivos. Porque es duro ser consciente de que no puedo vivir con él y tampoco sin él. Y antes de acabar siendo detestables el uno para el otro.

Ayer me “até” de manos y pies. Para no correr detrás de ti para no marcar ese número que aún no consta con tu nombre. Para no mortificarnos más.


He escrito tantas hojas, tantos mensajes y en cada uno he cambiado de parecer. A ratos confío y a veces quiero correr. Entonces me tumbo y entre sueños...... te vuelvo a perder.

Nunca al mismo son...

¿Por qué preferimos burlar en lugar de afrontar,
y subirnos a otras montañas sin dejar de esquivar
los instantes en los que ya no sabemos hablar,
los instantes en los que pasamos a callar o gritar?

Enredada entre tus brazos cuando te siento marchar
reposada en tu pecho oyendo el palpitar,
de que sirve que me ames si no logro suspirar
aunque siento que me elevo nunca puedo aterrizar.



Y tu corres mientras duermo
y acelero cuando paras
casi siempre en desigual.




Me mantengo en reposo pensando que a lo lejos
hallaremos pasatiempos que nos sirvan de remedio
que nos hagan relajarnos y que así no visionemos
aquellos tiempos marchitos ni futuros desperfectos.
Y no se si tú comprendes que echarte de menos
es la angustia más grande que plasmo y que siento
porque aunque a veces te observo de lejos
eres conciente de que te quiero y no miento.

escribir mucho para luego publicar poco...

Dios!!! Que dificil. Sabia que sería así, pero aquí estoy "PLERPLE........"

28 febrero 2012

Lo que ahora me apetece

Ya es de noche y lo único que me apetece, igual que anoche, anteanoche y las pasadas noches de estos meses, es tumbarme y que te acuestes a mi vera. Que con los ojos abiertos en la oscuridad de mi habitación platiquemos. Quiero una charla larga y concisa, que conversemos de todo y de nada; riendo y llorando.

No se quien tiene las respuestas a mis preguntas, no se que preguntas hacerle a mis respuestas. Pero creo que quizás exista la posibilidad de que en lo más profundo de mi estén enterrados, y que tú eres o tienes esa llave que me ayudará descubrirlos.

Sé que es complicado, que soy complicada, que tu vida también lo és. Pero si no eres tú... no lo consegiré.

01 noviembre 2011

Escarchándome por dentro.

¿Que hacer cuando no tienes donde ir, que hacer, ni que decir?
Mantenerse inerte sin saber como actuar.


Fuese bella dama, pura y limpia,
sin dolores ni pudores.
Mi Incertidumbre
Porque escribir ahora y no escribir ayer?
¿Porque ayer querer y hoy no poder?
¿Porque llorar hoy y reír ayer?
¿Porque cruzamos la linea que nos conduce al perder?
¿Porque no mantenernos en el "erase una vez"?
¿Porque hay tantas cosas que yo no saber.
y mucha otras tantas que aún ver no creer?


¿Porque irme lejos si aquí se está bien?
¿Porque dormir sabiendo que no va a desaparecer?
¿Porque desear besarle si no va a querer?
¿Porque amarrar algo que no querrá volver?
¿Porque seguir preguntando si nadie va a responder?
¿Porque yo no saber y tener que envejecer?
¿PORQUE ALGO BLANCO Y NEGRO NO SIEMPRE ESTÁN BIEN?

12 octubre 2011

Y pasa y pasa...

Sentada,
mientras miraba
cada mañana
al fracaso pasar.
                              Cayendo día a día
                              sin intentar gobernar;
                              Bajando otro escalón
                              sin intentarme agarrar;
                              Soñando cada instante
                              que todo cambiará.
                                                                   Avanzando hacia la nada
                                                                   inventando otra mentira,
                                                                   cosechando mi ignorancia,
                                                                   respaldando su fragancia.

13 junio 2011

Y mi mente...

Adicta a una esperanza.
A la espera por culpa de la comparación.
Comparadora inconformista de tenerlo "todo" y querer aún más.
Envidiosa de estupideces que sobre valoro y me hacen dudar.
Nunca es suficiente.
Nunca ha sido bueno crear montañas de arena que te sepultarán si no paras de comparar.

15 mayo 2011

Amigos...

Cuando.. no sabes quienes son, cuando lo son, donde están, para que son, que son, si lo son, etc...
Es cuando me pregunto.. ¿Quien soy yo?

05 mayo 2011

Quiero despedirme de todo lo malo.

"No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy"
- Primero has aquello que no te gusta y después tendrás chance para hacer todo lo que te gusta.
- Que primero me suelten la mala noticia para después quedarme con el dulce sabor de la buena.


No digas mañana lo que puedes decir hoy, porque quizá mañana no lo puedas decir o no lo puedas decir jamás. Ya no por nadie sino por ti.

Quizá mañana no lo quiera oír. Quizá mañana .... ya no esté aquí.

... porque de sueños no se puede vivir.

Vivimos en un sueño dorado
lleno de luz y color.
Sueño que fue derrumbado
por el callar y el temor.


Hoy ya todo ha terminado
todo en el olvido quedó.
Gratos momentos vividos
el tiempo se los llevó.


Otro amanecer comienza,
otro nuevo día vendrá
y nuevamente la vida
me enfrenta con la la verdad.


Una verdad que me dice
que él a mi lado no está
una verdad que me dice
que lo tengo que olvidar.

03 mayo 2011

Dolent joc del destí

Comença el dia
dins del llit
i al aixecar-te
s'acaba la nit.

Amb els ulls tancats
intentant somiar
que la nit no ha acabat
per tal de no ser cegats.

De sobte
ho recordo tot
sobtadament
estimo a tots.

Ja està,
m'he decidit
s'ha acabat el somiar,
s'ha acabat el dormir.

Obro els ulls,
em trobo freda i despullada,
no se on soc,
estic desorientada.

Tot es fosc,
no hi ha res al meu voltant
tot es silenciós,
que està passant?


S'escolta un plor llunyà
tot s'aclareix.

Veig la mare plorant,
però,
Per què?
No ho sé.

Vull moure'em,
però no puc
vull cridar,
però no tinc veu.

Un sentiment de tristessa
m'emplena,
una sensació de lleugeresa
m'envolta.

Una veu dolça i càlida em diu:
"És la teva fi".
faig un esforç...
             per respirar...
                       una mica d'aire..........però.........
No puc!

Només sento el meu cor que es para
i m'adono
que no tinc cap altre sensació
més que el de llibertat
i en un sospir
una llum molt forta em porta a l'altra vida.
TOT S'HA ACABAT.

02 mayo 2011

Duele pero se alivia.

El amor duele.
Y no sabes como duele hasta que lloras por él. Porque el único método que encuentras para apaciguar ese dolor es el de destilar lágrimas. Pero también hace sentirse bien, porque reconforta saber que cada una de esas lágrimas son puras y lo transparentan a uno mismo.
Es uno de los instantes en los que corazón, cuerpo y alma se reúnen y se muestran tal y como son. En el que uno se desenmascara ante si mismo.





. . . . . y. . .  al final, siempre me deja una sonrisa =)
Realmente, considero al amor como un sentimiento hermoso y magnifico.




Y después de llorar... solo queda    REÍR      ;-)

Un.... Adiós!

Un dibujo más, un dibujo menos.
Un recuerdo más y una vida menos.


Porque la distancia nace cuando se acaba el amor.

En medio de otra noche de indecisión
y en presencia de la Luna, tubo lugar Un .... 

28 abril 2011

Arrepentimiento

Hoy igual que ayer, arrepentimiento,
nos encontramos en constantes momentos,
tropezando con lo que quiero
y rechazándolo al mismo tiempo.

Tiempo,
es él quien manda,
quien cuando quiere se acaba
y te desgarra el alma.

Alma,
el alma de esa vida,
que ayer anhelaba,
pero hoy ni miraba.



Mirando mi reflejo,
aquel de mis recuerdos,
percibo como  ...........


Basta ya arrepentimiento y disfruta del momento,
vaya a ser que MI TIEMPO no me observe desde lejos.


 .arrepentimiento de lo no hecho se acabó.

26 abril 2011

Dicen que........

Lo encontre, lo copié y aquí loo pegué!


Y dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma, pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian.
Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos.
Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue.. y ya que estamos dicho sea de paso que por la noche todos los gatos son pardos.
También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas; que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios.
Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar.
Que más vale pájaro en mano que cientos volando y malo conocido que bueno por conocer, pero que pájaro que vuela a la cazuela.
Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda.
Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura y que muerto el perro se acaba la rabia.
Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan.
Que la mejor defensa es un buen ataque, pero que el culpable es el primero en tirar la piedra; pero que ya es conocido por todos eso de que se tira la piedra y se esconde la mano y es que quien calla otorga.
Que das la mano y te cogen el brazo, que la confianza da asco.
Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce.
Y mira que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te e visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto.
Que más vale solo que mal acompañado..



Pero, que dices tu? Y que digo yo?

20 abril 2011

un final, un nuevo comienzo.

y finalmente, con un último suspiro..... decide hacer mutis por la puerta de atrás sin haber llegado a proclamar en voz alta, las palabras del baúl que nunca más abrirá.