y subirnos a otras montañas sin dejar de esquivar
los instantes en los que ya no sabemos hablar,
los instantes en los que pasamos a callar o gritar?
Enredada entre tus brazos cuando te siento marchar
reposada en tu pecho oyendo el palpitar,
de que sirve que me ames si no logro suspirar
aunque siento que me elevo nunca puedo aterrizar.
Y tu corres mientras duermo
y acelero cuando paras
casi siempre en desigual.
Me mantengo en reposo pensando que a lo lejos
hallaremos pasatiempos que nos sirvan de remedio
que nos hagan relajarnos y que así no visionemos
aquellos tiempos marchitos ni futuros desperfectos.
Y no se si tú comprendes que echarte de menos
es la angustia más grande que plasmo y que siento
porque aunque a veces te observo de lejos
eres conciente de que te quiero y no miento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario